Cultura Taurina:
Para entender la dimensión cultural que tiene la fiesta de los toros en el Ecuador cabe citar uno de los artículos del Ordenanza Taurina Municipal del Distrito Metropolitano de Quito, o Reglamento Taurino que con rotunda claridad ubica a la fiesta de los toros como parte del acervo cultural de la ciudad:
“Art. IV.196.- DECLARACION.- Se reconoce a los espectáculos taurinos a la usanza española como tradiciones inalienables de los quiteños, siendo deber del Municipio fomentarlos y difundirlos como acervo cultural y elementos, irrenunciables de la identidad histórica de Quito”.
Las actividades culturales inherentes a la fiesta de los toros en el Ecuador dicen relación fundamentalmente a las letras y la pintura, en el primer caso, reconocidos periodistas, autores e instituciones vinculadas al espectáculo taurino han realizado publicaciones de carácter histórico entre las que caben señalar al libro 20 años Plaza Monumental Quito, editado por Alfredo Paredes en enero de 1980, años más tarde en 1995, los empresarios de la plaza quiteña pusieron en circulación un importante volumen titulado Feria Taurina de Quito, en el 2001 Patricio Espinosa Serrano y José Espinosa Vela presentaron su obra El Toro de Lidia en el Ecuador Apuntes Históricos, documento que recoge una investigación seria sobre el origen del toro bravo, el periodista Hernán Vela Sevilla circuló 5 Años sobre la Piel del Toro, narración de su permanencia en España, Mauricio Riofrío entregó en el 2003 Desafíos –Entre veredas y burladeros- un ejercicio por trasparentar sus vivencias de aficionado y autoridad de plaza; en el plano de la ficción Oscar Vela Descalzo publicó en el 2006 la novela El toro de la oración, fiel muestra de la identidad popular de la fiesta de los toros. En éste ámbito se inscribe el anual concurso internacional de cuentos taurinos que lleva a cabo la Peña El Albero, al que su apuntan centenares de autores de todo el mundo.
Muchos son los pintores ecuatorianos que han tocado la temática taurina, el propio Oswaldo Guayasamín plasmó una contundente tinta con la imagen de un toro de lidia además de retratos al óleo de contadas figuras del toreo; pero quien desde su afición y conocimiento ha impulsado la fiesta de los toros a niveles sobresalientes es el maestro Oswaldo Viteri autor de un serie de imponentes cuadros que constituyen una espectacular tauromaquia que debe ser valorada como patrimonio de la cultura taurina mundial.
Ceba citar además a los pintores indígenas que habitan en la comunidad de Tigua en la provincia de Cotopaxi, las multicolores obras naif que producen reflejan su medio ambiente de encendidos tonos, en el que –con gran frecuencia- se muestra al toro bravo como parte de su ancestral cultura.
En diciembre de 2006 el Gobierno de Ecuador a través de la Empresa de Correos y la empresa Citotusa llevaron a cabo una emisión postal denominada Feria de Quito Jesús del Gran Poder, la pieza filatélica se compone de seis sellos postales numerados conmemorativos que recogen la figura del Jesús del Gran Poder y las imágenes de la Plaza de toros Quito, Manolo Cadena Torres, Julián López “El Juli” y Sebastián Castella. |